¿Tu hijo habla pero cuesta entender lo que dice? Conoce qué observar, qué puede estar ocurriendo y cuándo consultar con un fonoaudiólogo infantil en La Serena.
“Mi hijo habla mucho, pero no se le entiende”, “yo le entiendo porque soy su mamá, pero los demás no” o “mi hijo no pronuncia bien” son frases que escuchamos frecuentemente en consulta fonoaudiológica. Cuando un niño tiene intención de comunicarse, utiliza palabras e incluso construye oraciones, pero su habla resulta difícil de comprender, es habitual que las familias se pregunten: ¿es normal para su edad?
Aprender a hablar es un proceso progresivo y complejo. Durante los primeros años, los niños van adquiriendo y organizando los diferentes sonidos de su idioma, por lo que pueden presentar errores de pronunciación que forman parte del desarrollo. Sin embargo, cuando estos errores son numerosos, persisten más de lo esperado o afectando significativamente la claridad de lo que el niño quiere comunicar, es importante evaluar qué está ocurriendo.
¿A qué edad deben entender lo que dice mi hijo?
Esta es probablemente una de las preguntas que más hacen las familias. La inteligibilidad del habla no depende solamente de la edad: también influyen en la cantidad y el tipo de errores que presenta, la extensión y complejidad de sus frases, la velocidad del habla, el contexto, el ruido ambiental y si la persona que escucha está familiarizada o no con su forma de hablar. Por esta razón, las cifras de inteligibilidad según la edad deben interpretarse con cautela y no se utilizan de manera aislada para decidir si una presenta o no una dificultad. De hecho, que los padres comenten que le entienden todo, pero los demás no, ocurre principalmente porque la familia conoce las palabras que el niño suele utilizar, su forma particular de pronunciarlas y el contexto de la conversación. Una persona que no lo conoce no cuenta con esas pistas. Por eso, que mamá, papá o sus cuidadores comprendan gran parte de lo que dice no necesariamente significa que su habla tenga la claridad suficiente para comunicarse en todos sus entornos.
No obstante, como referencia, los estudios actuales muestran que a un niño promedio se le debe comprender aproximadamente en un 50% cerca de los 3 años, 75% cerca de los 4 años y 90% alrededor de los 5 años por personas que no lo conocen. No obstante, no olvidar que existe variabilidad entre niños, por lo que estos porcentajes son orientativos y no deben utilizarse de manera aislada para determinar una dificultad.
Si, tu hijo habla pero no se le entiende , especialmente fuera del entorno familiar, una
evaluación fonoaudiológica ayuda a comprender si la claridad de su habla corresponde a su etapa del desarrollo o si existen otros factores que están influyendo en su comunicación, permitiendo orientar a la familia según las necesidades de cada niño y niña.
¡Ojo, porque no todos los niños que “pronuncian mal” presentan la misma dificultad!
Dos niños pueden ser difíciles de entender y, sin embargo, presentar perfiles de habla completamente diferentes. En algunos casos puede existir una dificultad principalmente en la producción de determinados sonidos. En otros pueden aparecer patrones fonológicos que afectan sistemáticamente diferentes palabras. También existen dificultades relacionadas con la planificación y programación motora del habla, además de condiciones estructurales, auditivas, neurológicas u otros factores que pueden influir en la producción.
Por esta razón, una evaluación fonoaudiológica no debería limitarse a identificar “qué sonidos le faltan” . El análisis debe permitir comprender las características del habla del niño y determinar qué puede estar explicando que resulta difícil entenderlo. Los lineamientos clínicos actuales consideran aspectos como los tipos y patrones de errores, su consistencia, la estructura de las palabras y sílabas, la producción en palabras aisladas y habla espontánea, la inteligibilidad, la estimulabilidad y las estructuras y funciones involucradas en la producción del habla. También corresponde considerar el desarrollo del lenguaje y la audición, realizando derivaciones cuando sean necesarias.
¿Hay que esperar a que “se le pase”?
Si existe preocupación porque tu hijo habla pero no se le entiende , consultar no significa necesariamente que deberá comenzar la terapia. Una evaluación fonoaudiológica puede determinar que las características observadas corresponden a su etapa de desarrollo y recomendar seguimiento, o bien identificar una dificultad que podría beneficiar de intervención.
Por eso, frente a frases como “ya va a pronunciar”, “todavía es pequeño” o “cuando entre al colegio se le va a pasar”, es preferible no asumir. Cada niño presenta características diferentes y la necesidad de intervenir dependerá del perfil de habla, la edad, la naturaleza de los errores y, especialmente, del impacto que estos tengan sobre su capacidad para comunicarse y participar en sus diferentes entornos. La evaluación fonoaudiológica permite tomar esa decisión con información clínica y no solamente desde la comparación con otros niños.
¿Los problemas de pronunciación pueden afectar otras áreas?
Cuando las dificultades de los sonidos del habla persisten, también es relevante observar el desarrollo del lenguaje y, especialmente al acercarse a la etapa escolar, habilidades relacionadas con la conciencia fonológica, la lectura y la escritura. La evidencia clínica reconoce que algunos niños con trastornos de los sonidos del habla pueden presentar además dificultades lingüísticas o un mayor riesgo de dificultades relacionadas con la alfabetización, aunque esto no significa que necesariamente ocurrirá en todos los niños. Por eso, nuestro objetivo como fonoaudiólogos no es únicamente conseguir que el niño “pronuncie bien”. Lo importante es comprender cómo sus habilidades de habla y lenguaje están influyendo en su comunicación, participación y aprendizaje , y definir los apoyos que realmente necesita.
Evaluación fonoaudiológica infantil en La Serena
Si tu hijo habla pero cuesta entender lo que dice , no sabes si su pronunciación corresponde a lo esperado para su edad o notas que otras personas tienen dificultades para comprenderlo, una evaluación fonoaudiológica puede ayudarte a resolver estas dudas.
En Centro Explora Sentidos, en La Serena , realizamos evaluación e intervención fonoaudiológica infantil de acuerdo con las características y necesidades particulares de cada niño. Buscamos comprender qué está ocurriendo detrás de las dificultades de habla para definir objetivos de intervención individualizados cuando sean necesarios.
Porque el objetivo no es conseguir un habla perfecta, sino favorecer que cada niño pueda expresar lo que piensa, siente y necesita, participar en sus diferentes contextos y ser comprendido por las personas de su entorno .


